¿Frío o calor? ¿Qué me pongo?

0
35

Cuando tenemos algún dolor o molestia rápidamente aparece alguien que nos recomienda ponernos frío o calor. Ambos son herramientas muy útiles para reducir nuestro dolor y actúan sobre el espasmo muscular reduciéndolo,  pero… ¿qué criterio tenemos que seguir para elegir uno u otro? Vamos a poner fin a esta duda tan común.

CRIOTERAPIA: aplicación de frío.

“Ponerte frío” tiene un nombre técnico que suena bastante mejor: crioterapia. Esta se define como la aplicación de cualquier sustancia que elimina calor del cuerpo (no tiene por qué ser sólo hielo).

La aplicación de este frío conlleva ciertos efectos:

  • Disminuye el flujo sanguíneo: disminuyendo el aporte de líquido y células proinflamatorias al área.
  • Reduce el metabolismo (y con ello, la utilización de oxígeno): útil ante procesos catabólicos muy exagerados o para reducir daño secundario a la inflamación.
  • Atenúa la inflamación.
  • Relaja el espasmo muscular.

El frío local disminuye la temperatura de la piel y los tejidos bajo esta, hasta unos 2-4 cm de produndidad. Esto va a disminuir la activación de los nociceptores y la velocidad de conducción de sus señales, el resultado de esto es un efecto de anestesia local.

CUÁNDO APLICAR FRÍO

Lo más ideal va a ser utilizar el frío ante lesiones recientes, los primeros días en caso de:

  • Rotura de fibras
  • Esguince
  • Golpes
  • Etc

Aun así, tenemos que tener en cuenta que esto lo hacemos para reducir el dolor controlando al mismo tiempo la inflamación. Ojo, controlando, no eliminando, ya que la inflamación es la primera parte y parte muy necesaria de nuestro proceso de curación.

 

PRECAUCIONES Y PELIGROS

Al aplicar frío tenemos que tener especial cuidado con zonas cercanas a nervios superficiales (como podría ser el codo o la zona axilar), especialmente si lo combinamos con compresión. Además de no aplicarlo directamente sobre la piel para evitar quemaduras, coloca un trapo o una tela fina entre el hielo y la piel.

Tenemos que tener gran cuidado también si sufrimos diabetes o algún problema de sensibilidad. Igualmente, la alergia al frío supone un problema obvio, ¿no?

En caso de aplicar frío, tenemos que  estar atentos al reloj. Para conseguir un efecto analgésico no será necesario más de unos minutos y lo ideal será no sobrepasar los 30 minutos de aplicación (suelo recomendar 20 como máximo).

 

Si vas a realizar deporte justo después puede que esta no sea la mejor opción, ya que si reducimos la sensación de dolor de la zona no sabrás si te estás haciendo daño y es más fácil que termines lesionado.

TERMOTERAPIA: aplicación de calor.

 

La termoterapia es la aplicación de cualquier sustancia (o radiación) que añada calor al cuerpo resultando en un aumento de la temperatura de los tejidos. Esta puede ser superficial o profunda, húmeda o seca,… pero en definitiva es lo mismo.

Los efectos de este aumento de la temperatura son:

  • Incremento del flujo sanguíneo: por lo que llegarán más nutrientes a la región.
  • Aumento del metabolismo (y con ello, la utilización de oxígeno): un aumento de 1ºC en los tejidos está relacionado con un aumento del 10-15% del metabolismo de estos. Esto implica un aumento tanto de las reacciones anabólicas como de las catabólicas, favoreciendo la curación.
  • Mayor extensibilidad del tejido conectivo.
  • Relajación muscular.

Algunos de los beneficios producidos por esta aplicación de calor, podrían tener su origen directamente en nuestro cerebro. El calentamiento de la piel está relacionado con una activación del tálamo y la ínsula posterior, los cuales actúan directamente reduciendo la sensación de dolor que produce nuestro cerebro.

CUÁNDO APLICAR CALOR

Si bien el frío estaba indicado en lesiones agudas o recientes, el calor estará indicado para fases más posteriores en estas mismas lesiones (cuando la fase inflamatoria pierda importancia y queramos favorecer la recuperación).

El calor es una buena herramienta para reducir el dolor muscular, e incluso el dolor de las tan molestas (y temidas por algunos) agujetas.

Aquí no tenemos problema con el tiempo, mientras el calor sea soportable podemos mantenerlo durante largos periodos de tiempo sin problemas.

PRECAUCIONES Y PELIGROS

Aquí tenemos que tener un especial cuidado con personas con diabetes mellitus, esclerosis múltiple, problemas circulatorios, lesiones medulares, y artritis reumatoide, ya que podría causar lesiones. En pacientes con problemas sensoriales como algunos de los anteriores sería ideal proteger la piel antes de la aplicación.

Hay que tener un especial cuidado con aquellos métodos de aplicación que supongan una temperatura más alta.

El calor no se debe aplicar en procesos infecciosos, cardiopatías descompensadas o alteraciones de la tensión arterial como hipotensión grave.

PUNTOS CLAVE

FríoCalor
Dolor
Espasmo
Metabolismo
Flujo sanguíneo
Inflamación
Edema
Extensibilidad
  • El frío debe aplicarse en una lesión reciente o para controlar (no eliminar) la inflamación.
  • No debes aplicar frío tras la fase aguda ni antes del ejercicio.
  • No lo apliques directamente sobre la piel y ten especial cuidado con zonas de nervios superficiales o en sujetos con problemas de sensibilidad.
  • Si buscas analgesia, con 5 minutos será suficiente, si quieres actuar sobre la inflamación prolonga el tiempo, pero no superes nunca la media hora.
  • El calor se debe aplicar tras esta fase aguda o en dolor muscular o agujetas.
  • No apliques calor en procesos inflamatorios, infecciosos o con alteraciones importantes de la sensibilidad, hipotensión grave y cardiopatías descompensadas.

Ahora ya sabes cuándo utilizar uno y cuándo utilizar el otro. Comparte con alguien que creas que debe saber esto y si tienes cualquier duda te leo en los comentarios.

·············································

Nadler SF, Wingand K, Kruse RJ. The physiologic basis and clinical applications of cryotherapy and thermotherapy for the pain practitioner. Pain Physician. 2004 Jul;7(3):395-9. (Free full text)

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here