PONTE EN FORMA CON TU MENTE- PARTE 1

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¡Ojo! que no queremos decir que vayas a hacer magia y desde el sofá solo “pensando en adelgazar o ponerte en forma” lo vayas a conseguir…

¡Pero no te vayas aún! Sigue leyendo que seguro que te interesa:

¿Por qué es tan importante el aspecto mental a la hora de ponerse en forma?

Por varios motivos: El primero es que una buena salud mental es la base sobre la que construir el resto de pilares. La Psicología es una ciencia que estudia los procesos mentales, pensamientos, sensaciones, percepciones, emociones y comportamiento humano, en relación consigo mismo, con los demás y con el mundo. Cada persona tiene su propia forma redundante de percibir la realidad y actuar en consecuencia. Ésta nos condiciona en nuestra forma de pensar, ser, hacer, necesitar, anhelar… Y es condicionada constantemente por la educación, experiencias vitales, entorno, etc. Nuestra autoestima y autoconcepto se forman en esta base.

Por lo que, para poder ponerte en forma, lo primero es trabajar tu autoestima para hacerlo desde una posición de autocuidado, cariño y respeto por ti mismo, por tu cuerpo y tu salud, por tu bienestar global. Sé que probablemente no habías pensado nunca en que esto era algo fundamental e imprescindible para ponerte en forma. Por desgracia, no nos enseñan a querernos o a entender nuestras emociones desde pequeños en el colegio pero si así fuera, nos evitaríamos muchas complicaciones de adultos.

En Psicología le llamamos autoestima a quererse incondicionalmente y hacerlo lo suficiente para saber lo importante que es cuidarse y darse lo que el cuerpo necesita para funcionar correctamente y vivir una vida plena. Desde factores básicos como la hidratación, alimentación nutritiva y acorde a tus necesidades, ejercicio y actividad física, aire fresco, descanso adecuado… Hasta factores más abstractos y profundos como satisfacción vital, reconocimiento, realización personal, sentido de vida, de pertenencia, de amor, etc.

Si no es así, si haces una dieta con fecha de caducidad y con un objetivo meramente estético, es bastante probable que empieces con la motivación por las nubes y eso te ayude a dar un cambio radical a tu vida: dieta estricta y al milímetro, salir a correr cada día, empezar a ir al gimnasio… De un extremo al otro. Y esto tiene pocos resultados efectivos y duraderos ya que es IMPOSIBLE de mantener a largo plazo esta rigidez. La motivación y la fuerza de voluntad se agotan y llega un momento en el que te cansas de hacer dieta y ejercicio así que te pasas al otro extremo y vuelves a los mismos patrones de siempre. En cambio, si ves esto como un cambio de hábitos que necesitas para tu bienestar no solo físico sino también mental, la cosa cambia.

El bienestar mental implica poder disfrutar del proceso y no solo de la meta. Sin obsesiones, ni rigidez mental, ni autoflagelación o machaque si algo se sale de lo previsto, promoviendo la flexibilidad con uno mismo y autocompasión. Siendo conscientes y libres de nuestros actos sin autoengaños ni autosabotajes.

Herramientas y aspectos psicológicos para ayudarte a conseguir tus resultados:

Autoestima: Quererse sin condiciones implica quererse a pesar de haber subido de peso y tener claro que un peso, una talla o un índice de masa grasa no te define como persona. Quererse a pesar de creer haber hecho las cosas mal en el pasado, de haber cometido errores, de no haberse dado lo que de verdad necesitaba o escuchado al propio cuerpo… Quererse simplemente por el hecho de ser, estar, existir… Y desde esta posición, buscar una vida plena llena de energía, con buenas digestiones, sin dolores constantes en el cuerpo, pudiendo correr hacia el metro sin ahogarse, llevando una rutina de hábitos saludables y disfrutando de ella y de las escapadas o momentos menos saludables que puedan surgir con amigos, familiares, pareja, etc.

Aceptación corporal: Puede ser que pienses lo siguiente: “¿Cómo voy a hacer eso? ¡Si acepto mi cuerpo no voy a conseguir mi objetivo porque no voy a hacer nada para cambiarlo!” Y nada más lejos de la realidad… Aceptar tu cuerpo no significa resignarte y rendirte, sino ver con claridad la realidad que tienes ahora desde una posición neutra, sin juicios… Y luchar por conseguir la que quieres conseguir sin autoengaños ni extremismos.

Placer: Se ha demostrado que si incluimos la variable del placer y componente hedónico de “cualquier cosa” los esfuerzos se conciben como menos esfuerzo y los resultados son mejores. Por ello es importante promover el placer de comer comida real y sana la gran mayoría del tiempo sin caer en extremismos en el que jamás nos permitamos comer algo fuera de ese margen, siempre y cuando lo hagamos disfrutando (no con culpa y remordimiento, engullendo, en atracón, por ansiedad, sin hambre, por calmar emociones desagradables, etc.…)

Motivación: Es un tema que tiene mucho de lo que hablar y tratar pero nombraré los aspectos más importantes en este sentido. Al principio la motivación está muy presente y es relativamente fácil, pero para conseguir que un hábito se consolide y se vuelva automático, una de las claves reside en la repetición (constancia y adherencia por encima de la explosividad y exigencia extrema).

Herramientas de motivación:

  • Marcarse un plan específico y diseñado de forma individualizada a ti y tu estilo de vida (no copiar rutinas ajenas y menos si no son realizadas por un profesional)
  • Disfrutar de éste tanto antes, durante como después. De nada sirve tener un plan perfecto si cuando lo dejes de seguir porque no puedes más, vuelves a lo de siempre. Las bases son siempre las mismas y si no las disfrutas, estás destinado al fracaso.
  • Frases motivadoras en post-it por la casa, en el móvil…
  • Visualizarse a uno mismo habiendo conseguido el propósito como herramienta de proyección hacia el futuro y verlo posible.
  • Recordarse el porqué y para qué.
  • Encontrar un apoyo, amigos que te acompañen al gym, grupos de running…
  • Valorar cada progreso, beneficio secundario ajeno al resultado final como dormir mejor, notar más energía, sentirse más ligero, mejores digestiones…
  • Aliarse de las redes sociales. En nuestro blog y redes sociales encontrarás muchísimos tips y consejos para hacértelo más fácil así como en muchas otras. Pero es importante remarcar la necesidad de tener ojo crítico al buscar la motivación en las redes sociales, ya que pueden generar frustración, expectativas irreales, comparaciones innecesarias, llevar a extremismos y pautas nada saludables promovidas por personas no profesionales en el sector… Sigue a personas o cuentas que te aporten y sumen, sobretodo que estén amparadas en profesionales y no en invenciones de fit-influencers o cuentas que solo buscan seguidores. ¡La información es poder! Pero debe ser de calidad.

(Continuará)

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